El ASMA

En esta ocasión, vamos a explicar todos los factores que debemos conocer sobre el ASMA y cómo se debe tratar.

¿Qué es el Asma?

El asma es una inflamación crónica de la vía aérea, o sea de duración prolongada, que causa una obstrucción intermitente mediante la broncoconstricción, es decir, los bronquios por donde pasa el aire se cierran, dificultando el paso del aire a través de los mismos. Además, hay presencia de edema que es inflamación y secreción de mucosidad, que contribuyen con la obstrucción e irritación de las vías respiratorias.

Esta enfermedad a pesar de ser un padecimiento crónico, puede tener exacerbaciones conocidas como crisis de asma.

Y se puede clasificar dependiendo de la frecuencia, duración e intensidad de sus manifestaciones clínicas.

¿Cómo se clasifica el Asma?

  • Asma intermitente: el síntoma aparece menos de una vez por semana con síntomas nocturnos menos de dos veces cada mes.
  • Asma persistente: tiene tres variedades, la persistente leve con síntomas más de una vez por semana, la persistente moderada con síntomas diarios y la persistente grave con síntomas continuos.

O se puede clasificar también en:

  • Asma controlada: sin síntomas diarios o nocturnos, no necesita medicamentos de rescate, sin exacerbaciones.
  • Asma parcialmente controlada: síntomas diurnos más de dos veces por semana, algún síntoma nocturno, a menudo amerita uso de medicamentos de rescate más de dos veces por semana, con una o más crisis por año.
  • Asma no controlada: tres o más características del asma, con exacerbaciones semanales.

¿En qué edades es más frecuente el Asma?

Es más frecuente en niños y en el sexo masculino; pero al llegar a la pubertad, es igual en el sexo masculino o femenino.

¿Qué causa el Asma?

En el asma bronquial hay un factor genético muy importante.

También, hay factores que estimulan los mecanismos productores de asma, tales como:

  • Factores Extrínsecos. Pacientes con predisposición genética que normalmente son alérgicos y reciben exposición al polen, lana,polvo, humo, humedad y otros.
  • Factores Intrínsecos o idiopáticos En estos casos no se sabe con exactitud la causa, el paciente no tiene familiares asmáticos y por lo general comienza en mayores de 35 años. Se cree que inicia por infecciones causadas por microbios, hongos, tos, trastornos psiquiátricos y estrés.
  • Factores Mixtos. Combinación de los anteriores.

¿Qué síntomas se producen en el Asma?

Los síntomas del asma son la respiración sibilante (que a veces se escucha como un silbido o un gato dentro del tórax de la persona), disnea que es dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos con secreciones. Las crisis son más frecuente durante la noche o madrugada o a la exposición de algún alérgeno o ejercicio físico.

En una crisis grave, las vías respiratorias pueden cerrarse impidiendo que los pulmones realicen su función de intercambio gaseoso (recibir oxígeno y expulsar el dióxido de carbono) al punto que los órganos vitales tampoco puedan funcionar. En esos casos, la crisis asmática puede provocar la muerte.

¿Cómo se diagnostica una persona con Asma?

El diagnóstico del asma comienza con una evaluación del cuadro clínico, la historia familiar y antecedentes de riesgo o crisis anteriores tomando en consideración el tiempo de evolución del cuadro y las crisis. La mayoría de los casos de asma están asociados a condiciones alérgicas, de modo que pacientes con rinitis alérgica o con dermatitis atópica, están más predispuestos a padecer asma.

Es importante evaluar si el paciente ya recibió algún tratamiento antes de la consulta médica, así como los eventos desencadenantes de la crisis.

Al examen físico: Valorar si hay sibilancias. En algunos casos severos, la broncoobstrucción es tanta que no se ausculta ningún paso de aire a nivel pulmonar, sin embargo, el resto de la clínica es tan florida por la incapacidad respiratoria que el diagnóstico no amerita la percepción de sibilancias para el tratamiento de estas crisis graves de asma. La inspección del tórax puede mostrar tiraje o retracción subcostal o intercostal.

También existen varios exámenes que ayudan al diagnóstico del asma en algunos casos, y nos ayudan a descartar afecciones como bronquitis o pneumonías; por ejemplo, pruebas de función pulmonar, pruebas de alergia, exámenes de sangre, radiografía de tórax y senos paranasales.

Las pruebas de función pulmonar incluyen:

  • Espirometría: Mide la capacidad respiratoria y velocidad de espiración y es usada para determinar la cantidad de obstrucción pulmonar. La espirometría puede ser medida antes y después del inicio del tratamiento para evaluar la efectividad de este.
  • Pico flujo espiratorio: Es la velocidad de espiración máxima medida con un dispositivo especial, que puede ser importante en el diagnóstico y monitoreo del asma.
  • Prueba de metacolina: Más usada en adultos, esta se inhala, y causa que las vías respiratorias se vuelvan angostas en presencia de asma, haciendo caer los valores de la función pulmonar. Los efectos de la metacolina se revierten con un broncodilatadoral final de la prueba.
  • Radiografías: La radiografíade tórax permite identificar, confirmar o descartar otras enfermedades asociadas.

¿Cómo se trata el Asma?

Primero se deben evitar por completo los factores desencadenantes como el polen, ácaros, pelos de mascotas y otros. Esto dependiendo de cada persona.

Existen dos tipos de tratamiento:

  • Sintomático: El cual es de acción rápida, por lo que se utiliza para las crisis asmáticas, por ejemplo agonistas B2 adrenérgicos como el Salbutamol, y otros menos frecuentes como la adrenalina, corticoides intramusculares o intravenosos, oxigeno, etc.
  • Preventivo: Este se usa regularmente para prevenir alguna crisis, como corticoides inhalados (beclometasona), antagonista de receptor de leucotrienos (Montelukast), antihistamínicos, entre otros.

A veces se utiliza terapia para la desensibilización (proceso gradual por el que se elimina la respuesta a un estímulo mediante la repetición del estímulo hasta que no se produce más respuesta).

Los medicamentos específicos dependen en la severidad de su enfermedad y la frecuencia en la aparición de los síntomas.

Los broncodilatadores de acción corta se recomiendan para el alivio a corto plazo en prácticamente todos los pacientes con asma. Para quienes tienen solo ataques ocasionales, no se necesita otro tipo de medicamento. Pero para quienes tienen una persistencia de los síntomas de manera moderada, es decir, más de dos crisis por semana, se sugieren glucocorticoides inhalados de baja concentración o, alternativamente, se puede administrar un antagonista de receptores de leucotrienos oral, o un estabilizador de la membrana de los mastocitos (teofilina). Y para los individuos que presenten crisis diarias, se sugiere una dosis más elevada de glucocorticoide en conjunto con agonistas β-2 de larga acción inhalados o bien un modificador de los leucotrienos o la teofilina, pueden sustituir al agonista β-2. En los ataques asmáticos severos, se puede añadir glucocorticoides orales.

Algunos de esos medicamentos pueden ser utilizados mediante inhalaciones orales, ya que dan un efecto a nivel local reduciendo los efectos secundarios, o también por medio de nebulizadores, que proveen una dosis más continua y duradera al vaporizar la medicina diluida en solución salina, el cual el paciente inhala hasta que se administra la dosis completa.

Los medicamentos Agonistas adrenérgicos beta2 de corta duración, son el el salbutamol, levalbuterol, terbutalina y bitolterol. Los efectos secundarios que incluía la aparición de temblores, se han reducido grandemente con los tratamientos inhalados, que permite que el medicamento haga blanco específicamente en los pulmones.

Los agonistas adrenérgicos menos selectivos como la adrenalina inhalada y las tabletas de efedrina también han sido usadas, pero tienen efectos adversos cardíacos a frecuencias similares o menores que los antes mencionados.

Y los medicamentos anticolinérgicos, tales como el bromuro de ipratropio pueden ser usados y no tienen los efectos cardíacos, de modo que pueden ser administrados en pacientes con cardiopatías, sin embargo, toman una hora para surtir efecto y no son tan poderosos como los agonistas de los receptores adrenérgicos β2.

Los glucocorticoides inhalados por lo general son considerados medicamentos preventivos.

Agonistas β2 de acción prolongada: Los broncodilatadores de acción prolongada tienen un efecto de 12 horas de duración, de modo que son usados para el alivio sintomático durante la noche. A pesar de que los individuos que usan estos medicamentos reportan una mejora en el control de los síntomas, no son medicamentos que sustituyen el requerimiento de preventivos rutinarios, además que por tardar en surtir efecto se puede hacer necesario el uso de dilatadores de acción corta. Algunos de los agonistas β2 de larga duración disponibles son el salmeterol, formoterol, babmuterol y una preparación oral de albuterol.

¿El Asma se puede curar?

Sí. Pocas veces desaparece espontáneamente; pero con el tratamiento y recomendaciones adecuadas, los pacientes se mantienen controlados.